Lo salvaje no tiene palabras.
Lo dadivoso tampoco.
Por eso el amor
y el desastre
se confunden.
¿Perdonarte?
Lo haré por última vez.
No sé nadar en lágrimas pero creo que ya me acostumbré…
Aún así, con ésta fría soledad lloro copos de nieve…
La navidad más triste vivo con un presente que no me viene.
Las manos demasiado frías para volverte a tocar,
estás demasiado lejos como para irte a buscar y poderte encontrar…
La vida se me está poniendo cruda.
La casa se me está volviendo nieve.
Me duermo en las ventanas de los autobuses,
escucho como las voces buscan mis oídos…
Y como mis oídos sólo quieren de tu voz.
Y mi cama se ha vuelto una grieta,
y tu lado no dejo que nadie lo toque.
Y mi espalda ya la acaricia ninguna de tus manos,
y mis labios no se dejan tocar por otros que no sean los tuyos.
No me sé calmar.
No me sé encontrar como me encontrabas tú.
Tus manos descubrían el mapa de mí.
¿Perdonarte?
Lo haré por última vez.
Tus ojos cambiaban de colores al ritmo de fuegos artificiales que sonaban como tambores.
Y yo caminaba contigo, y te escuchaba y sentía…
Que tu voz se hacía la canción de mi vida.
Contigo no uso máscaras, me haces brillar el rostro…
El mundo se vuelve París cuando me tomas de la mano.
Siempre me creí extraño, y ésto se siente extraño…
Para ser alguien, empecé siendo nadie…
Y ahora soy contigo.
El corazón me cojeaba y se me estaba por irme,
en el camino apareciste, me sanaste y lo trajiste de vuelta…
Siento que voy a estar bien ahora y para siempre.
“Nunca” no es opción.
Dos personas tristes que no logran decidirse,
en decirse que extrañan desvestirse el alma,
dejarse en alba… Sentirse amadas.
Formando un valle de cartas que no se logran mandar,
frente a un océano de lágrimas… Quién sabe si saben nadar.
Se quieren volver a amar.
En plena oscuridad,
al no escucharse hablar no se logran encontrar.
El amor es ciego y se necesitan tocar.
Dos corazones que se vuelven a armar.
Y la luz nace de encontrarse, de besarse, de saberse…
Darse el gusto de existirse.
Ahora que ya no se están,
se dan cada uno al otro el gusto de existirse.
Dos personas que se extrañan,
que se callan y se quedan lejos… separadas.
Quién sabe si alguno se devolverá a abrazar al otro por la espalda.
Perdernos en el bosque, tus besos son flores…
Los pájaros cantan y sentimos que lo hacen para nosotros,
y nosotros nos queremos más juntos que con otros…
El tiempo nos puso a tiempo para conocernos.
Y mientras corremos y bailamos como indios,
la luz del sol con el brillo de tus ojos no distingo…
Y cuando nos acostamos, sonrientes en la grama,
la sombra de los árboles delata que nos aplauden con sus ramas.
Ten algo de consideración, la tristeza de los pájaros en sus jaulas hacen que pierda su canto. Todo se me hace oscuro, los relámpagos me atacan como mosquitos, la cuerda floja ya está rota, y no hago más que recordar y recordar y recordar. Si ver la luz me hiere es porque aún no estoy listo. Tal vez deba acostumbrarme a la ceguera de no volver a verte más.
Era feliz, me sentía recién nacido cada vez que reconocía lo querido que me sentía contigo. Ayer los cisnes danzaban formando corazones, hoy soy un gorrión solitario a quien la armonía le corre.
¡Oh, pero cuanto se parece la costumbre de estar solo a la costumbre de estar sin ti!
Cuanto se parece dormir sin ti a naufragar…
Cuanto se parece un disco rayado a un recuerdo inamovible.
Ten la voluntad de volver a tu energía vital, de ser amor incondicional y establecer uniones para así no salir del instante y vivir el presente como nunca antes.
¿Cómo podrías volar con todas éstas nubes de tormenta?
Puede ser que lo que te espera no sea lo que te esperas.
¿Sabes? No olvido, pero he decidido usar mejor mi tiempo,
que siempre estar buscando de un perdón el cómo hacerlo.
Y es que aún no he crecido lo suficiente,
como para llegar a verte tan de repente diferente.
El que contigo era, sólo contigo lo sería.
Me arrulla un coro formado de estrellas frías…
Y lloro bajo la lluvia no con la excusa de que nadie se de cuenta que me encuentro perdido.
Sino de hacerlo… para sentir… que alguien llora conmigo.
No escribo la historia de mi mismo,
vivo mi realidad con la férrea voluntad de…
llevarla mucho más allá de lo previsto.
Porque antes de caer de nuevo en lo mismo,
prefiero dar un paso a lo desconocido.
Tratamos de olvidarnos demasiado de prisa.
Revíveme la llama soplando de mis cenizas…
En la cima de la espina el corazón sufre de vértigo,
mirarme a mí mismo es observar un incendio.
Muchas veces depende de cómo te rompan el corazón,
idealizar es la mejor manera de preparar la desilusión.
Almohadas de nubes grises es un EP de canciones tristes. Ésta imagen la usaré para la portada.
Almohadas de nubes grises es un EP de canciones tristes. Ésta imagen la usaré para contraportada.